lunes, diciembre 08, 2008

INMACULADA CONCEPCIÓN



PATRONA DE ESPAÑA Y DE LA INFANTERÍA.

El patronazgo de la Purísima Concepción sobre el Arma de Infantería Española tiene el siguiente origen en lo que se ha denominado como el " Milagro de Empel ".
El 7 de diciembre de 1585, el Tercio del Maestre de Campo Francisco de Bobadilla combatía por España y la fe católica en Holanda. La isla de Bommel, situada entre los ríos Mosa y Waal, era el reducto defendido por el Tercio Viejo, bloqueado por completo por la escuadra del Almirante Holak. Cinco mil hombres guarnecían la isla, " cinco mil españoles que eran a la vez cinco mil infantes, y cinco mil caballos ligeros y cinco mil gastadores y cinco mil diablos ", como dijera de ellos un almirante francés.
El bloqueo se estrecha cada día más; ya no quedan víveres, ni pertrechos de guerra, ni ropas secas. Sólo frío y agua y barro y desesperanza. Alejandro Farnesio, el gobernador de los Países Bajos, envía unos refuerzos que nunca llegan. Los maestres Carlos Mansfeld y Juan del Águila tratan, en vano, de socorrer a los sitiados; no hay esperanzas de auxilio.
El jefe enemigo propone entonces una rendición honrosa. La respuesta de Bobadilla es inmediata: " Los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos”. Ante tal respuesta, Holak recurre a un método infalible para acabar con la resistencia española.
Como las aguas del Mosa discurrían por un canal más alto que el terreno ocupado por los soldados, abre una enorme brecha en el dique y las aguas se precipitan sobre el campamento del Tercio, que pronto se ve rodeado de ellas por todas partes. No queda más tierra firme que el montecillo (apenas cincuenta metros) de Emplen, donde, abandonando impedimenta y pertrechos, han de refugiarse los soldados, so pena de perecer ahogados.
En esta situación, un soldado del Tercio cavaba una trinchera " más para tumba que para guarecerse ", cuando tropezó con un objeto de madera allí enterrado. Era una tabla flamenca en la que estaba pintada, en vivos colores, la Inmaculada Concepción.
Comenzó el soldado a gritar y acudieron sus compañeros que, colocando el cuadro sobre la bandera española, a modo de improvisado altar, cayeron todos de rodillas entonando la Salve. El Maestre Bobadilla, considerando el hecho como señal cierta de la protección divina, arengó así a sus soldados. “¡Soldados! El hambre y el frío nos llevan a la derrota, pero la Virgen Inmaculada viene a salvarnos. ¿Queréis que se quemen las banderas, que se inutilice la artillería y que abordemos esta noche las galeras enemigas? " " ¡Si queremos! ", fue la respuesta unánime de aquellos españoles.
Un viento huracanado e intensamente frío se desató aquella tarde helando las aguas del Mosa. Los españoles, marchando sobre el hielo en plena noche, atacan por sorpresa a la escuadra enemiga al amanecer del día 8 de diciembre y alcanzan una victoria tan completa que hace decir al almirante Holak: " Tal parece que Dios es español al obrar, para mí, tan grande milagro”.
Aquel mismo día, entre vítores y aclamaciones, la Inmaculada Concepción es proclamada patrona de los Tercios de Flandes e Italia, la flor y nata del ejército español.
Sin embargo, han de pasar muchos años antes de que este patronazgo se consolide y tome carta de naturaleza oficial en el Ejército.
Una nota: S.S. el Papa, en la bula " Ineffabilis Deus " de 8 de diciembre de 1854, proclamaba como dogma de fe católica la Concepción Inmaculada de la Virgen Santísima.
España luchó como nación en favor de este dogma. En 1670, un soldado de la Infantería, Pedro Calderón de la Barca, escribía sobre este tema un auto sacramental titulado " La hidalga del valle”. Los teólogos y el pueblo llano siempre veneraron a María como la Inmaculada Concepción.
Cuarenta años después que se definiera el dogma de la Inmaculada Concepción, el patronazgo a la Infantería se hace oficial.
El 12 de noviembre de 1894, siendo inspector de Infantería el general don Fernando Primo de Rivera, se firma un memorable documento que dice así:
"Considerando conveniente para mantener vivo el sentimiento religioso y dependencias del Arma de Infantería y estrechar los vínculos morales que unen a sus individuos lo propuesto a este Ministerio por el Inspector General de la misma, en su comunicación de 27 de julio último, y teniendo en cuenta que ha sido aprobada la elección por el Provicariato militar castrense, la Reina Regente del reino, en nombre de su Augusto hijo el Rey (que Dios guarde), se ha servido declarar Patrona del Arma de Infantería a Nuestra Señora la Purísima Concepción, que ya lo fue del antiguo Colegio Militar y lo es de la actual Academia General y de gran número de Regimientos".

LA FIEL INFANTERIA
Camilo José Cela

A pie y sin un ochavo en los bolsillos; calados hasta los huesos y con el estomago frío; en la vista una nube de hielo y en el dedo que oprime el gatillo , un sabañón. El día 8 de Diciembre , día de la Purísima , hace mucho frío , pero nunca bastante para frenar a la Infantería , que ,con un trajecito de dril , derrite el hielo que oprime a los corazones en desgracia.
Ningún oficio mas bonito que el de Capitán de Infantería , artesano del valor estoico , que va a pie a donde le manden , con sus hombres detrás , y que a veces se queda en el camino porque una bala - ¡ con que facilidad , Dios mío ! - le para los pulsos del corazón.
La guerra no es triste porque da salud y - que no se me lleven las manos a la cabeza los timoratos - ¡ benditos sean los franceses ; que nos unificaron y nos pusieron de acuerdo para echarlos !
La guerra no es triste , porque levanta las almas. La guerra no es triste , porque nos templa la sangre. La guerra no es triste , porque nos enseña que , fuera de la Bandera , nada , ni aún la vida , importa.
La Infantería es la guerra a pie firme , la guerra cara a cara , la vida jugada a cara y cruz de la victoria o la muerte. La Infantería es la guerra a cuerpo limpio , y el infante el lidiador que lleva el espíritu armado en un estoque de fuego , como un arcángel con estrellas en la bocamanga.
La Infantería no es la materia; es el ligero y tenue soplo que vivifica. La Infantería no es la masa , es la Compañía. La Infantería no es , a veces , ni el concierto; es siempre la arrebatada canción del solitario centinela que canta para que el cabo de guardia sepa que esta vivo.
Quien no haya sido soldado de Infantería quizá ignore que cuando el hombre se cansa , aún le faltan muchas horas y muchas leguas para cansarse. Porque el secreto de la Infantería - nosotros estamos hablando , naturalmente , de la Infantería española , la de las cornetas en el cuello de la guerrera - es el de sacar fuerzas de flaqueza y hacer de tripas corazón. Que nunca mas noble destino tuvieron ni para nada mejor pudieron servir.
Quien no haya sido soldado de Infantería quizá ignore que cuando el hombre se lanza , cuando al hombre se le calienta la sangre , lo mas difícil es pararlo y enfriarlo. Porque el otro secreto de la Infantería es el de calentar el aire con la mirada y darse cuenta de repente que la batalla terminó cuando el soldado creía que estaba empezando. Que nunca mejores temples se conocieron ni en mas gallardo menester se emplearon.
Quien no haya sido soldado de Infantería quizá ignore lo que es sentirse el amo del mundo a pie y sin dinero.
A pie paseamos por donde quisimos , porque el que no va a pie no se entera y os lo dice un vagabundo. Y sin dinero izamos nuestra Bandera donde nos dio la gana y donde nos mandaron , porque la victoria es algo que no se compra , sino que se conquista , y os lo asegura un pobre.
Ningún oficio mas bello que el de Infante , que lleva su casa a cuestas como el caracol y se pelea porque no admite jaques: como el león y como el gallo y como el toro. Sin medir las fuerzas - que no fuera noble presentar las batallas ganadas - y sin mirar atrás , porque detrás no hay nada , absolutamente nada.
Con el frío del 8 de Diciembre se calienta nuestro corazón al pensar como en una novia a la que quisiésemos demasiado , en la Infantería. Resuenan pífanos marciales y aún nupciales en la última y mas profunda revuelta de nuestros oídos , y aún se estremece , gracias a Dios , ese último nervio que en los cuerpos de los bien nacidos se guarda , como oro en paño , para que se vibre en las ocasiones solemnes.



4 comentarios:

Ignacio dijo...

¿Cela?
¿no habia otro, que fuera honesto?

ARCENDO dijo...

Aunque con retraso, espero que hayas pasado un buen dia de la Inmaculada y le pido a la Madre que nos tenga de su mano, que falta nos hace. Un fuerte abrazo.

Alter ego (el otro yo) dijo...

Hola legiunariusNuestra Madre,la Inmaculada Concepción de María es el dogma de fe que declara que por una gracia singular de Dios, María fue preservada de todo pecado, desde su concepción.Saludos.

Off topicc,¿como te va la vida de casado? dentro de nada hará un año.

Anónimo dijo...

Contenta debe estar la Inmaculada de que encima de ella haya un post diciendo puta y reputa. Me encanta tu catolicismo trasnochado, gilipollas